domingo, 5 de marzo de 2017

Lengua: El libro y sus partes

EL LIBRO

Es una obra impresa, manuscrita o pintada en una serie de hojas de papel, pergamino, vitela u otro material, unidas por un lado (es decir, encuadernadas) y protegidas con tapas, también llamadas cubiertas.




PARTES DEL LIBRO

  • Sobrecubierta: No todos los libros la tienen, pero es relativamente frecuente.
  • Cubierta: se llama también "pasta" es consistente. Constituye el aspecto externo del libro y se extienden por la cubierta, lomo y la contracubierta.
  • Lomo: es donde se imprimen los datos de título, número o tomo de una colección, el autor, logotipo de la editorial, etc.
  • Guardas: hojas que unen las tapas con el resto del libro.
  • Anteportada o Portadilla: va antes de la portada y se pone el título.
  • Contraportada: Página par posterior a la portadilla, generalmente blanca.
  • Portada: se indican los datos del libro.
  • Página de derechos de propiedad o de créditos. Reverso de la portada. Es la página de propiedad literaria o copyright, editor, fechas de las ediciones del libro, reimpresiones, depósito legal, título en original si es una traducción, créditos de diseño, etc.
  • Hojas de cortesía o de respeto: folios en blanco que se colocan al principio y al final del libro.
  • Cuerpo de la Obra: conjunto de hojas que constituyen el texto del libro.
  • Página: Cada una de las hojas con anverso y reverso numerados.
  • Prólogo o introducción: Es el texto previo al cuerpo literario de la obra.
  • Índice: es una lista ordenada que muestra los capítulos, artículos materias u otros elementos del libro, etc.
  • Presentación
  • Capítulo
  • Bibliografía
  • Colofón
  • Funda externa
  • Biografía: En algunos libros se suele agregar una página con la biografía del autor o ilustrador de la obra.
  • Dedicatoria: Es el texto con el cual el autor dedica la obra, se suele colocar en el anverso de la hoja que sigue a la portada. No confundir con dedicatoria autógrafa del autor que es cuando el autor, de su puño y letra, dedica la obra a una persona concreta.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Efemérides del Mes de Marzo

Efemérides de Venezuela del mes de Marzo


2 de marzo de 1811: Instalación del Primer Congreso Nacional Venezolano
4 de marzo de 1894: Muere Arístides Rojas
7 de marzo de 1921: natalicio de Alejandro Otero
8 de marzo: Día Internacional de la Mujer
10 de marzo: natalicio de José María Vargas
10 de marzo: Día del Médico.
10 de Marzo de 1780: Natalicio de Juan José Landaeta, autor de la música del Himno Nacional “Gloria al Bravo Pueblo.
14 de marzo de 1902: Natalicio del Maestro Luis Beltrán Prieto Figueroa
18 de marzo de 1974: Muere Tito Salas
19 de marzo: Día de San José
22 de marzo: Día Mundial del Agua
24 de marzo de 1854: Abolición de la esclavitud en Venezuela
26 de Marzo de 1812: muerte de Juan José Landaeta
28 de marzo 1750: natalicio de Francisco de Miranda

Así celebramos el Carnaval.

Dentro de las Comparsas famosas de Callao, nos correspondió los Agricultores. Estos salen en la madrugada de los días de Carnaval para celebrar las cosechas de ese año... Nosotros lo celebramos vistiéndonos de verde y con frutas y hortalizas alusivas...




domingo, 19 de febrero de 2017

Actividades para esta semana...

Esta semana tendremos las siguientes actividades:
1.- Lunes: Taller práctico de Matemáticas: Potenciación y operaciones combinadas con potencia.
2.- Martes: Ejercicio práctico de Ciencias Sociales
3.- Miércoles:No hay actividades por ser día de Planificación
4.- Jueves: Desfile Zonal de Carnaval. Donde participan algunos alumnos de 6º de nuestra sección.
5.- Desfile de Carnaval de la escuela. Los agricultores del Callao es nuestra comparsa y luego un ligero compartir...

jueves, 9 de febrero de 2017

El Diente Roto de PEDRO EMILIO COLL

A los doce años, combatiendo Juan Peña con unos granujas, recibió un guijarro sobre un diente; la sangre corrió lavándole el sucio de la cara, y el diente se partió en forma de sierra. Desde ese día principia la edad de oro de Juan Peña. Con la punta de la lengua, Juan tentaba sin cesar el diente roto; el cuerpo inmóvil, vaga la mirada -sin pensar. Así de aloborotador y pendenciero, tornóse en callado y tranquilo. Los padres de Juan, hartos de escuchar quejas de los vecinos y transeúntes víctimas de las perversidades del chico, y que habían agotado toda clase de reprimendas y castigos, estaban ahora estupefactos y angustiados con la súbita transformación de Juan. Juan no chistaba y permanecía horas enteras en actitud hierática, como en éxtasis; mientras, allá adentro, en la oscuridad de la boca cerrada, su lengua acariciaba el diente roto -sin pensar. - El niño no está bien, Pablo -decía la madre al marido- , hay que llamar al médico. Llegó el doctor grave y panzudo y procedió al diagnóstico: buen pulso, mofletes sanguíneos, excelente apetito, ningún síntoma de enfermedad. - Señora -terminó por decir el sabio después de una largo examen-, la santidad de mi profesión me impone declarar a usted... - ¿Qué, señor doctor de mi alma? -interrumpió la angustiada madre. - Que su hijo está mejor que una manzana. Lo que sí es indiscutible- continuó con voz misteriosa-, es que estamos en presencia de un caso fenomenal: su hijo de usted, mi estimable señora, sufre de lo que hoy llamamos el mal de pensar; en una palabra, su hijo es un filósofo precoz, un genio tal vez. En la oscuridad de la boca, Juan acariciaba su diente roto -sin pensar. Parientes y amigos se hicieron eco de la opinión del doctor, acogida con júbilo indecible por los padres de Juan. Pronto en el pueblo todo, se citó el caso admirable del "niño prodigio" y su fama aumentó como una bomba de piel hinchada de humo. Hasta el maestro de escuela, que lo había tenido por la más lerda cabeza del orbe, se sometió a la opinión general, por aquello de que voz del pueblo es voz del cielo. Quien más, quien menos, cada cual traía a colación un ejemplo: Demóstenes comía arena, Shakespeare era un pilluelo desarrapado, Edison, etcétera. Creció Juan Peña en medio de libro abiertos ante sus ojos, pero que no leía, distraído por la tarea de su lengua ocupada en tocar la pequeña sierra del diente roto -sin pensar. Y con su cuerpo crecía su reputación de hombre juicioso, sabio y "profundo", y nadie se cansaba de alabar el talento maravilloso de Juan. En plena juventud, las más hermosas mujeres trataban de seducir y conquistar aquel espíritu superior entregado a hondas meditaciones, para los demás, pero que en la oscuridad de su boca tentaba el diente roto -sin pensar. Pasaron meses y años, y Juan Peña fue diputado, acedémico, ministro y estaba a punto de ser coronado presidente de la República, cuando la apoplejía lo sorprendió acariciándose su diente roto con la punta de la lengua. Y doblaron las campanas, y fue decretado un riguroso duelo nacional; un orador lloró en una fúnebre oración a nombre de la patria, y cayeron rosas y lágrimas sobre la tumba del grande hombre que no había tenido tiempo de pensar.